El próximo 7 de diciembre, a las 20:30 hora, Antonio Alcalá Malavé, neurocientífico y bioquímico, pronunciará una interesante conferencia en el Salón Rosa de los Vientos sobre “La magia de la mente del Torero”. La ponencia, incluida en la programación del ciclo cultural otoño/invierno, contará con las ilustraciones preparadas expresamente para este acto por el pintor Andrés Mérida y será presentada por el diputado provincial de Turismo y Promoción del Territorio, Jacobo Florido.

La entrada a la conferencia es libre hasta completar aforo.

Esta ponencia se estrenó el pasado octubre en la madrileña Plaza de las Ventas, con gran éxito. De ella han dicho los críticos:

ABC: “Apriétense los machos. Comienza una trepidante aventura por el interior del torero, «un macho alfa que seduce a la masa, un creativo con lenguaje sexual impecable, que no pregunta si estudias o trabajas y que cuando está con una mujer no mira a otra; no teme al sexo opuesto, se sale con la suya y no negocia ante el riesgo»”.

Lasventas.com: “Dopamina, norepinefrina y serotonina, son sustancias que todos tenemos en nuestro cerebro. En el de los toreros aparecen en mayor cantidad, teniendo como consecuencia una repercusión directa en el qué y cómo sienten, sufren y viven. ¿Y su imán con las mujeres? ¿Está fundamentada su figura de “chico malo”? La investigación también refleja al torero como un hombre con un lenguaje corporal impecable, seguro de sí mismo, que no teme al sexo opuesto, que se sale con la suya y no negocia ante el riesgo”.

Diario Sur: Antonio Alcalá Malavé declaraba a Diario SUR que “el miedo es la idea clave que modela el cerebro del torero. Un novillero siente miedo pero siente el miedo de una forma humana en la cual no llega al punto de no retorno biológico. Es decir, el novillero, igual que cualquier persona, siente miedo y no da el salto al precipicio; el torero siente miedo, salta al precipicio y sabe que saltando va a seguir sintiendo miedo. Llega un momento en que ese miedo le transforma el cerebro, deja de tener miedo y es otra persona. El miedo es lo que hace que se retuerza la química del cerebro de un torero”.