Un total de 160 botellas de distintas bodegas de la Axarquía han permanecido durante cinco meses a diez metros de profundidad en las instalaciones del Club para estudiar los efectos del envejecimiento submarino.
El Real Club Mediterráneo ha acogido este jueves la presentación del proyecto «Vinos Sumergidos», una investigación desarrollada por el grupo SEJ-121 «Mediterráneo Económico» de la Universidad de Málaga con el objetivo de determinar si la conservación bajo el mar provoca cambios químicos y sensoriales medibles en el vino.
La rueda de prensa se ha celebrado en el Salón Rosa de los Vientos del Club y ha contado con la participación de su presidente, Antonio Manuel Díaz Villalta, junto al rector de la Universidad de Málaga, Juan Teodomiro López Navarrete; el presidente de la Mancomunidad de Municipios de la Costa del Sol Axarquía, Jorge Martín; el secretario del Consejo Regulador de las Denominaciones de Origen Málaga, Sierras de Málaga y Pasas de Málaga, Javier Aranda Bautista; y el investigador principal del proyecto, Gorka Zamarreño-Aramendia.
La iniciativa, en la que también colaboran Sabor a Málaga, la Mancomunidad de Municipios de la Costa del Sol Axarquía y distintas bodegas de la comarca, ha tenido como escenario las instalaciones del Real Club Mediterráneo. En sus aguas se sumergió el pasado mes de febrero una jaula experimental con 160 botellas de vinos blancos, tintos y dulces, que han permanecido a unos diez metros de profundidad hasta su extracción en julio.
Durante estos cinco meses, el equipo investigador ha realizado un seguimiento de variables como la temperatura, la profundidad, la presión y el movimiento del agua. Las botellas sumergidas serán comparadas con vinos testigo de las mismas referencias que han permanecido conservados en bodega.
El objetivo es comprobar si las diferencias que habitualmente se atribuyen al envejecimiento submarino responden a transformaciones reales del producto o si su valoración puede estar condicionada por el singular aspecto que adquieren las botellas tras permanecer varios meses bajo el mar.
Una nueva muestra del compromiso del Club con Málaga
Durante su intervención, el presidente del Real Club Mediterráneo destacó la satisfacción que supone para la entidad haber acogido un proyecto que une investigación, tradición vitivinícola e innovación. Antonio Manuel Díaz Villalta enmarcó esta iniciativa dentro de la colaboración estable que el Club mantiene con la Universidad de Málaga y con las principales instituciones y entidades de la provincia.
La participación del Real Club Mediterráneo ha permitido desarrollar el ensayo en un entorno controlado dentro del dominio portuario y con la correspondiente autorización del Puerto de Málaga. La infraestructura empleada fue cedida por Attis, bodega con experiencia en conservación submarina, que también aportó sus conocimientos técnicos para el diseño del dispositivo.
Una cata comparativa ciega en octubre
La siguiente fase del proyecto tendrá lugar en octubre, cuando se celebrará una cata comparativa ciega con la participación de sumilleres, críticos, periodistas especializados y representantes de las bodegas participantes.
Los catadores desconocerán qué muestras han permanecido bajo el mar y cuáles proceden directamente de la bodega, evitando así que la apariencia exterior de las botellas pueda influir en sus valoraciones. La evaluación tendrá en cuenta aspectos como el color, el aroma, el sabor y la textura.
Los resultados de esta cata se contrastarán posteriormente con análisis físico-químicos de parámetros como el pH, el grado alcohólico, la acidez total, los polifenoles y los azúcares.
El propósito de la investigación no es demostrar de antemano que el vino mejora bajo el mar, sino conocer si experimenta cambios, en qué sentido se producen y si estos son consistentes en las diferentes referencias analizadas.
En caso de que se detecten diferencias significativas, el equipo elaborará un informe que permitirá a las bodegas participantes valorar si la conservación submarina puede convertirse en una vía de innovación, diferenciación comercial y desarrollo de nuevas experiencias enoturísticas.









