El Real Club Mediterráneo ha vivido en la mañana de hoy una de esas jornadas llamadas a permanecer en la memoria colectiva de la entidad. En un ambiente cercano y profundamente emotivo, el club ha celebrado diversos homenajes dedicados a socios que han construido, con su presencia constante a lo largo de décadas, la historia viva de la institución.
Los actos han contado con la asistencia de distintos miembros de la Junta Directiva, encabezados por el presidente, Eduardo Cestino, quienes quisieron acompañar personalmente a los homenajeados en un reconocimiento cargado de simbolismo y gratitud.
El Salón de la Rosa de los Vientos acogió un acto extraordinariamente emotivo, dedicado a aquellos socios que han cumplido 50 años de antigüedad.
Uno a uno, los homenajeados fueron llamados para recibir su reconocimiento entre aplausos, en una ceremonia marcada por la cercanía y la conversación compartida. El acto se convirtió en un recorrido sentimental por medio siglo de historia del club, recordando etapas, competiciones, anécdotas y generaciones que han pasado por sus instalaciones.
El presidente subrayó que “el Mediterráneo no es solo un club deportivo o social, sino una comunidad construida gracias a personas que han permanecido fieles a lo largo del tiempo”.
La jornada concluyó con un encuentro distendido entre socios, familiares y directivos, reforzando el carácter familiar que caracteriza al Real Club Mediterráneo desde su fundación.
Con este homenaje, la entidad reafirma su voluntad de preservar la memoria de quienes han contribuido a su identidad, recordando que el futuro del club se sostiene precisamente sobre la lealtad de quienes lo han acompañado durante décadas.































































































































































































































































































