Este viernes, 28 de septiembre, aprovechando que habrá luna llena un grupo de personas se reunirá en las playas de Málaga para llevar a cabo la I Carrera de la Luna Llena en la capital. El objetivo de esta marcha, que se puede hacer tanto corriendo como andando, es poner un granito de arena para colaborar con la Asociación benéfica El Biberódromo, que ayuda a cubrir las necesidades de aquella madres con niños -desde recién nacidos hasta los 24 meses- que atraviesan dificultades económicas.

Para participar en la carrera y a la vez ayudar a la asociación, los voluntarios de Málaga Sana (organización que promueve la vida saludable) recogerán entre los asistentes cinco euros que se donarán íntegramente a El Biberódromo. Además se podrán adquirir unas pulseras luminosas por un euro para que cuando comience el evento se pueda ver un río de pequeñas luces a lo largo del paseo marítimo.

Málaga Sana no es la única entidad que participa en esta iniciativa ciudadana, sino que cuatro pastelerías malagueñas, Chocolat, Las Galletas de Bego, Pan y Caramelo, y Mensaje en una Galleta, donarán sus productos para poder venderlos y recaudar el máximo dinero posible para El Biberódromo.

Asimismo, el chiringuito La Farola, además de ser el punto de partida de la carrera, ofrecerá a los participantes cañas y espetos a cuatro euros para poder reponer las fuerzas perdidas en la carrera.

El biberódromo atiende a madres sin recursos en dos locales: en la Trinidad y la Cruz Verde. Están desbordados. Necesitan algún voluntario más y sobre todo dinero para seguir comprando pañales, cereales, leche y potitos. Todas las madres tienen niños menores de dos años. En el de la Trinidad, además, a cambio de la ayuda, se les da charlas informativas en las que Málaga Sana ha colaborado hablando de hábitos saludables. Ahora mismo se atiende a unas 120 madres, muchas de ellas inmigrantes y hay unas 60 en listas de espera.

El biberodromo cuenta con asistentes sociales que inspeccionan las casas previamente para asegurarse de que son hogares donde de verdad necesitan la ayuda. En el rato que van allí, también se habla con ellas, se les da cariño y consejos, además de cuidar a los niños un rato