Un año más, el Real Club Mediterráneo organiza su ya tradicional subida al Castillo de Gibralfaro. La mencionada prueba cuenta ya con un gran bagaje en nuestro club y suma en esta ocasión treinta y cinco ediciones.
La fecha para realizar la prueba será en la mañana del sábado 13 de junio y la hora de comienzo las 10:30 horas.
La realización de la prueba, será como en años anteriores en formato contrarreloj. La organización determinará los grupos de salida más o menos homogéneos según la preferencia de los inscritos. Estos grupos saldrán con un tiempo de 5 minutos entre ellos.
RECORRIDO
INSCRIPCIÓN
Las inscripciones solo las podrán realizar los socios del Real Club Mediterráneo a través de Dorsalchip. La fecha tope para realizar las inscripciones será el próximo jueves 10 de junio de 2026 a las 23:55 horas. El máximo de inscritos será de 150 participantes.
Una vez realizada la inscripción, se asignará un dorsal que será recogido el mismo sábado día 13 de junio a la entrada del club.
La corona de Olivo: un símbolo de la Subida al Castillo con mucha historia
Hace ya unos años, en un congreso de abogados en Atenas, el socio Santiago Jiménez y tras la visita a la Acrópolis y al Estadio Olímpico, y paseando por un barrio comercial a la espalda de la Acrópolis junto a un grupo de congresistas entraron en un establecimiento de recuerdos de Atenas, y entre ellos había muchas coronas de triunfador, (Ignoraban si cuando se coronaba al ganador, la corona era de laurel o de olivo).
Al ver tantas coronas se le vino a la cabeza la idea coronar al campeón anual de la Subida al Castillo con una corona, si bien las coronas de la tienda eran feas y muy turísticas. De pronto apareció ante sus ojos esta corona.
Preguntado el tendero por el precio de la corona, éste precio estaba por encima de lo imaginando, pero la corona bien lo merecía. Santiago quiso regatear con el tendero para comprarla y el dueño, que era un experto profesional, entre el chapurreo en inglés, los movimientos de las manos y los gestos que hacíamos todos, vino a decir, “si lo vas a comprar, no me torees” y empezó a explicarle y Santiago a medio entender, que era una corona de ramas de olivo de verdad, cubierta con un metal bruñido. Es decir, que la rama de olivo fue cubierta con un metal a la que se le dio lustre y quedó bruñida.
La corona de olivo, que no la de laurel, era la distinción que se concedía a los vencedores en los Juegos Olímpicos realizados por los antiguos griegos en la ciudad de Olimpia. Consistía en un cerco de ramas de olivo, cortadas previamente, con una hoz de oro en manos de un niño de 12 años cuyos padres aún vivieran, cortadas, decía, de un Olivo Silvestre del Altis que era una arboleda consagrada ante el templo de Zeus en Olimpia.
Esta corona de olivo fue originalmente el único premio otorgado al ganador de cada una de las pruebas de los Juegos Olímpicos antiguos, y fue sustituida, con el paso del tiempo, por la medalla olímpica en los Juegos Olímpicos modernos, si bien en los Juegos Olímpicos de Atenas, en el año 2.014 se revivió la antigua tradición de otorgar kotinos (corona de olivo) a los ganadores
Por eso al ganador de la Subida al Castillo se le glorifica siendo ceñido con la Corona de Olivo y se hace la foto que acredita dicha victoria.














































